Las 5 heridas del Alma

  • Rechazo…1
  • Humillación…2
  • Injusticia…3
  • Abandono…4
  • Traición…5

¿Que son las heridas del alma?

Estas heridas están creadas por el ego en nuestra infancia.

Nuestra alma sufre de forma distinta según las heridas que estén activadas, lo más triste es que dejamos que nuestro ego nos convenza de que nos está ayudando a sufrir menos, cuando en realidad ocurre todo lo contrario.

Lo que nosotros pensamos que causaron esas heridas de nuestra infancia que nos produjeron dolor, ahora se que no fue real, era nuestra percepción personal de su actitud.

Es siempre nuestra percepción o nuestra interpretación de los hechos lo que causa nuestro sufrimiento, no lo que la otra persona sea o haga.

Detrás de una traición se esconde el abandono, detrás de la injusticia se esconde el rechazo…

El ego nos juega una mala pasada, haciéndonos creer que si las heridas las negamos nos harán menos daño.

Herida de rechazo

Desde que naces, el niño se ha sentido rechazado por el padre del mismo sexo y no cree en su derecho a existir.

Se protege de forma inconsciente, negándose a admitir las cosas, se aísla con facilidad del mundo exterior, refugiándose en su propio mundo imaginario, puede preguntarse si se ha equivocado de familia, cuando está solo con sus emociones le abruman sobre todo sus miedos, le da poca importancia a lo material, todo lo intelectual le atrae, crea mucho con su imaginación escenarios de rechazo.

Su cuerpo es pequeño, estrecho y muy delgado.

Ojos pequeños y mirada huidiza, antifaz alrededor de los ojos, voz débil y apagada, problemas de piel, le gusta llevar ropa negra.

Máscara… el huidizo.

Su gran miedo… el pánico.

Herida de abandono:

En el primer año de vida se siente abandonado con el padre del sexo opuesto, es un niño que ha sufrido al no sentirse apoyado por el padre del sexo opuesto con una conexión de amor/afecto. Le ha faltado afecto o ha recibido un cariño frio o distinto de lo que él esperaba.

Actitudes y comportamientos de la herida activada y de la máscara asociada, el dependiente.

Tiene dificultades para manejarse por sí mismo y la soledad le aterra, busca la presencia y la atención, necesita sobre todo ser apoyado por tu entorno.

Provoca de forma inconsciente, dramas o enfermedades para llamar la atención o dar pena.

Empatiza fácilmente con los demás.

Se identifica con sus emociones y sus sentimientos.

Le gusta llamar la atención y cuando está en grupo le gusta hablar de sí mismo.

Se agarra físicamente a los demás, tiene dificultades para hacer o decir algo sólo.

Tiene dificultades para terminar sus relaciones, hace malabarismos para no quedarse solo.

Su máscara es el dependiente y su gran miedo es la soledad.

Ropa grande, pocos músculos, hombros caídos, espalda curvada, grandes ojos caídos, voz de niño.

Herida de humillación

Es debido a su humillación con el padre que reprimía toda clase de placer físico, esta herida puede haberse vivido con uno de los padres, aquel que se ocupaba del desarrollo físico y sexual del niño, o con los dos.

Niño que ha sido humillado por uno de sus progenitores por haber experimentado placer con sus sentidos.

Su libertad fue coartada por una actitud represiva y despectiva, sintió vergüenza frente a ese padre.

El masoquista, su gran miedo es a la libertad.

Hace todo por ser digno de dios o de aquellos a los que ama.

Contiene mucho las palabras, ha aprendido que no tiene derecho a decir cosas que puedan perjudicar a otros, incluso puede llegar a justificarlos.

No quiere reconocer ni su sensualidad ni su amor por los placeres asociados a los sentimientos.

Rechaza los impulsos vinculados con los sentimientos, tiene miedo de pasarse de la raya y sentirse vergüenza.

Toma conciencia de sus palabras para no dañar al otro, no quiere reconocer ni su sensualidad ni su amor por los placeres asociados a los sentimientos.
Tiene miedo de pasarse de la raya y sentir vergüenza.

También teme ser castigado si disfruta demasiado de la vida, suele ser historias relacionadas con la sexualidad en su infancia o adolescencia.

Conoce sus necesidades, pero nunca las escucha, cree que debe sacrificarse para ganarse el cielo.

Tiene sobrepeso, ojos de niño, se viste con ropa ceñida, para acentuar sus redondeces, voz melosa.

Herida de traición

La traición se realiza por el padre del sexo opuesto.

Niño decepcionado que ha sufrido por no haber sido colmada su necesidad de atención por parte del padre del sexo opuesto.

Se siente traicionado o manipulado en su conexión amor-sexualidad. Ha perdido la confianza en este padre después de haber sido testigo de promesas no cumplidas, mentiras o señales de debilidad. Considera que este padre es un irresponsable.

Su máscara es el controlador y su gran miedo es disociación, separación y que le repudien.

Actitudes y comportamientos de la herida activada y de la máscara asociada, el controlador.

Hace de todo por convencer a los demás, de que tiene una fuerte personalidad, usa sus cualidades de jefe para imponer su voluntad.

Busca ser especial e importante, no soporta que le mientan, es una persona exigente.

Se cree indispensable y le gusta pensar que los demás fracasaran sin él.

Desconfía del sexo opuesto, tiene miedo que se aprovechen de él, nunca hablará de sus debilidades o fallos.

Es un excedente manipulador a la hora de controlar a su pareja y busca pruebas de su amor.

Es rencoroso, puede acabar con una relación bruscamente sin previo aviso y negarse a contactar durante mucho tiempo con la persona.

Busca mostrarse independiente para no despertar su miedo a la separación, critica a las personas dependientes.

Herida de injusticia

Se crea con el padre del mismo sexo.

Es un niño que ha sufrido la frialdad del padre del mismo sexo, no ha bloqueado la expresión de su individualidad, su mascara es el rígido y su gran miedo es la frialdad.

Quiere mostrarse vivo y dinámico, aunque este agotado.

Raramente admite que tiene problemas o que algo le molesta, es un gran optimista que siempre quiere parecer positivo.

Se controla para parecer perfecto y para corresponder al ideal que se ha fijado o al que cree que los demás tienen de él.

Hace lo necesario para controlar su ira, aquella de la que es consciente por miedo a perder el control.

Puede parecer controlador con los demás pero solo se esta defendiendo por que se ha puesto en duda su propia perfección.

A pesar de que quiere que todo sea perfecto y justo, en ocasiones es el primero en exagerar un hecho o una acusación.

El rígido no quiere sentir, muestra muy de vez en cuando sus sentimientos porque no sabe gestionar su perder al control y de parecer imperfecto a los ojos de los demás.

Todo debe de ser justo, estar justificado y ser justificable…prepara sus justificaciones.

No puede evitar interrumpir a alguien que no ha sido justo en sus propósitos, creyendo que así le puede ayudar.

Critica fácilmente a todos aquellos que no actúan como él cree que es perfecto y justo y de la misma manera se critica a sí mismo.

Cree que sus conocimientos son más importantes que sus sentimientos, se jacta de sus conocimientos y de su memoria.

Cuerpo bien proporcionado, lo mas perfecto posible, voz seca y rápida.

¿ Como se activa una herida?

De tres maneras distintas:

  1. Te afecta la actitud o el comportamiento que alguien tiene contigo.
  2. Te sientes culpable, tiene miedo de herir a alguien o de activar una de sus heridas con lo que dices, o con lo que planeas o hacer.
  3. Sufres por lo que te haces o por como eres contigo mismo.

Cada día pasamos de una herida a otra según las circunstancias o las personas con las que nos topamos.

Me he dado cuenta de que generalmente en el trabajo es donde sufrimos más el rechazo y la injusticia.

Mientras que en nuestra vida personal es donde sufrimos más el abandono y la traición.

La humillación siempre la vivimos con nosotros mismos, no acusamos a los demás de habernos humillado.

Las 5 heridas de la infancia.

  1. Rechazo… te rechazas y huyes antes de que te rechacen.
  2. Humillación… tendrás miedo a la libertad y buscaras encontrarte con verdugos en tus relaciones personales.
  3. Injusticia… te hará vivir con rigidez y tensión, seras especialista en auto sabotaje.
  4. Abandono… te hace dependiente de los demás y sufrirás miedo a la soledad.
  5. Traición… serás desconfiado y buscarás controlarlo todo para no sufrir.

Cómo transformar tus heridas

  1. Comprender… que no hay buenos, ni malos.
  2. Respetar… a los que han estado antes que tu, en esa situación.
  3. Agradecer… toda experiencia y circunstancias.
  4. Observar… todo sin enjuiciarlo.
  5. Soltar… el pasado y mirar hacia adelante.
  6. Reconocer… lo vivido como experiencia de vida.
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